Vistas de página en total

jueves, 8 de agosto de 2013

42

Hoy fue un día bastante raro, fumé demasiado poco y anduve demasiado, tuve por mi espalda el hormigueo de mi estómago y firme la guerra eterna con la paz. ¿A qué fue raro? No lloré ni sonreí, fue una tarde de éxtasis, de ahora puedo andar cuando acababa de pararme; de querer mirar atrás cuando no podía girar mi cabeza, cuando solo pensaba en mirar al frente. Fueron irónicas mis decisiones de hoy, pero quién sabe si también lo fueron las del ayer. Y no importa que me espere en el cenicero un olor a hachís inmenso, porque pienso que realmente solo lo fumaría si hoy todo no hubiera sido así.