Al final de la vida te das cuenta de que no debes ni tienes que echarle cuentas a nadie, que la libertad es simplemente un trapo para que calles la boca, que no hay que dar el 100% de ti a nadie, que eres tú y no otra persona la que tiene que mirar por ti, que no debes mirar por los demás siempre y que debes aprender que la vida es demasiado corta aunque pasen muchos años por tus espaldas, también te das cuenta de que todo gira en torno a los demás cuando realmente debes aprender que es tu vida y no la de nadie más, que vas a compartir momentos magníficos con personas agradables y que esas personas puede que no estén para siempre en tu vida, que no se puede estar siempre riendo y que acabarás llorando en algún momento, que existen complejos y que hay que aprender a llevarlos y superarlos, pero como he dicho antes, te darás cuenta al final de tu vida, y aunque seamos consciente de todo eso acabaremos cometiendo los mismos errores hasta el final.
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lunes, 23 de diciembre de 2013
51
domingo, 22 de diciembre de 2013
50
Se dice que ya no existe el romanticismo, que ya no se escriben versos con tinta sobre el papel, pero es que se dice que yo soy una romántica, y como ya habrás podido observar adoro escribir la palabra amor sobre tu pecho, para que avance y se quede grabada, por si algún día llega a nosotros. Si te soy sincera mi corazón se convierte en una maquinaria que estás empezando a manejar tú, con tus manos, con tus miradas, con tus buenos días, con todo tu ser. Y no era de esperar, o puede que si lo fuese, que fueras la mayoría de mis deseos o el protagonista de mis sueños, no era algo que pudiera caer en mí, como ola en invierno o como aguas de abril. ¿Y qué sería de mí sin ti? ¿Qué sería yo sin tu salvación? ¿Qué tendría en mi vida sin tus besos?La verdad es que ahora noto que sin ti me pierdo, que eres el guía de mis venas, el que hace capaz que la sangre llegue al corazón. Eres tú y no otra persona la que quiero a mi lado, sin fecha, sin un siempre juntos, sin aniversarios y con miedos, muchos miedos, para poder empezar a vencerlos a tu lado.
martes, 10 de diciembre de 2013
50
¿Qué puedes oír ahora?
La persiana moviéndose al compás del viento, la lluvia golpeando el
techo o mi corazón quemándose una vez más. A veces cuando me calmo, me
quedo en silencio y escucho su respiración en mi oído, escucho el sonido
que hacen nuestros labios al besar y también es posible, que escuche su
risa o la mía cuando estoy con él.
Pero escucho en estos momentos, el recuerdo de lo que de nuevo, ha podido ser y no ha sido. Escucho una ilusión que habíamos creado en un mundo paralelo que acaba de chocar en nuestro pasado, y ha llegado a destrozarnos otra vez, como suele hacerlo siempre. Escucho el dolor de ambos dos, y eso que cada uno está en diferentes casas y diferentes camas, aunque yo he estado muchas veces en esa cama y él ha estado en ésta, ésta que me esta resguardando de aquel ruido incómodo de mi llanto, que no me deja poder oír todo lo bueno que me queda por vivir, con o sin él.
Pero escucho en estos momentos, el recuerdo de lo que de nuevo, ha podido ser y no ha sido. Escucho una ilusión que habíamos creado en un mundo paralelo que acaba de chocar en nuestro pasado, y ha llegado a destrozarnos otra vez, como suele hacerlo siempre. Escucho el dolor de ambos dos, y eso que cada uno está en diferentes casas y diferentes camas, aunque yo he estado muchas veces en esa cama y él ha estado en ésta, ésta que me esta resguardando de aquel ruido incómodo de mi llanto, que no me deja poder oír todo lo bueno que me queda por vivir, con o sin él.
lunes, 9 de diciembre de 2013
49
Tengo ganas de besarte, echo de menos besarte y eso que fue ayer cuando te di el último beso. Necesito de tus labios, moriría besándote, ojalá tus labios ahora encima de los míos, ojalá tu aquí o yo allí contigo, ojalá hoy fuera ayer y estar en tu cama la vida entera, ojalá mañana sea sábado y volver a tus brazos, ojalá tu y yo ahora, ojalá.Tengo ganas de tu cuerpo, echo de menos tu cuerpo y eso que fue ayer cuando lo toqué por última vez. Necesito de tu pecho, moriría acostada en tu pecho, ojalá tu encima de mi, ojalá yo entre los poros de tu piel, ojalá tenerte y no soltarte, ojalá yo en ti y tú en mi, ojalá.Ojalá ser yo tu vicio, tanto como tú eres el mío; ojalá ser tu pensamiento, tus buenos días y tu sexo; ojalá mañana me brindes con valentía las ganas de verme, ojalá sea cierto lo nuestro y sí, he dicho lo nuestro. Ojalá, mi vida.
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