Encontré la clave de mi vida entre tus sábanas, tuve la certeza de saber que lo que busco de mi está en ti y que posiblemente no existan más noches así en mi vida. La pena me la quedo yo, por no poder encontrarte lo más rápido posible, en los momentos más imposibles quiero que estés aquí a mi lado, y es que lo imposible es tenerte.
Es el miedo quien no deja ver que la felicidad se puede encontrar a las tres de la mañana o quizá a las 10, pero siempre en tu cama. Y la verdad, que lo que da miedo es no poder dejar de pensarte y saber que es lo único que puedo hacer, porque que estés en mis sueños es la única manera de poder tocarte sin que nadie ponga pegas, sin que nadie nos mire, haciendo lo que nos da la gana, y es que me encanta hacer todo contigo, incluso hasta cuando callas, hasta cuando me cabreas, me encanta la manera en la que contamos los segundos sabiendo que cuando llegue el momento ni te veré ni me volverás a ver.
Odio querer empezar contigo y que tu quieras empezar con otra.
Odio querer dejar de pensarte y que tu me obligues a quererte.
Odio querer odiarte, y aquí estoy intentándolo aunque lo odie.